Al principio lo
dude, Pero ya no, ya estoy completamente
segura, que el amor para compartirlo en pareja, no fue hecho para mí.
Es algo
alucinante, esplendido, completamente dichoso etc.
Pero
lamentablemente no fui escogida para tener el privilegio de experimentarlo y
vivirlo. Pero no por eso dejo vivir y
ser feliz.
La felicidad
vive en cada uno de nosotros y el amor vive en mí. Es parte de mi
ser.
He aprendido a
ser feliz y vivir el amor de diferentes maneras.
Bueno y ustedes
dirán ¿y como puede ser
feliz sin el amor de un hombre? Pues sí, les cuento que
sí, primero me amo a mi misma, recuerden
que primero debemos amarnos nosotros para poder amar a otros.
Recibo el
inmenso amor genuino de mis angelitos,
pues así les digo, son las lucecitas de la
casa. Mis amados cachorros, por siempre.
El amor que
ellos me demuestran, es un amor incomparable, pues es así,
porque es sin ningún interés, es leal es
genuino.
Por eso lo digo
y lo sostengo, que ellos no pueden hablar, y a aun así
esto no es impedimento para amar, con un amor verdadero e incondicional.
El amor que siento
hacia mis plantas, también me dan esa dicha al observarlas. El
solo echó de ver cómo crecen y esos
hermosos cambios.
Algunos de estos
árboles dan frutos y otros iluminan tu
mirada con su belleza y esplendor natural.
Tenerlas allí
plantadas en mi terreno, me hace saber que mis tierras son fértiles;
y eso me llena muchísimo.
Quizás
en esta vida no lo tendré, digo el amor en pareja, pero estoy
muy segura que en mí próxima existencia
por este mundo. El universo será
más generoso en ese aspecto.
Aprendí
a vivir sin eso, me he de refugiar en otros amores. Hay mucho porque vivir y
ser feliz.
La felicidad no
está afuera, está
adentro de nosotros mismos, el detalle es saber en qué
momento de tu vida logras comprenderlo.
Yo me siento profundamente agradecida por
todo lo que soy, por todo lo que tengo, y por todo lo que fluye hacia mí
desde este momento.
Maitetessajmz
14/05/2020
14:25pm